Problemas del bebé en el amamantamiento. ¿Cuándo la succión no es correcta?
Mariana Osorio Olvera
Gina Parres Ramírez
Yajseel Anahí Peralta González

Muchos de los fracasos tempranos del amamantamiento están ligados a supuestos problemas del succión del niño, lo que lleva a  dolor en los pezones de la madre, insatisfacción del bebé y frustración en la madre, hasta suspender la lactancia. Sin embargo, al igual que la mayoría de los problemas encontrados al comienzo del amamantamiento, se trata generalmente de problemas inducidos por una mala práctica al amamantar, y los cuales se pueden evitar.

¿Cómo succionan los bebés?

Para comprender mejor los problemas de succión, lo mejor es comenzar por estudiar qué es un buen agarre del seno. En el seno, las mandíbulas y la lengua del bebé deben trabajar de manera coordinada. Cuando el bebé toma el seno, su lengua forma un canal debajo del pecho y se apoya rítmicamente, presionando el seno de su madre contra el paladar. Esto aplana y alarga la parte de la areola situada atrás del pezón. Entonces, la parte posterior de la lengua del bebé forma un canal antero-posterior, que permite a la leche salir del pezón. Enseguida el bebé traga y respira. Sus labios son retraídos y apretados contra el pecho para mantener la succión.

Existen reflejos que ayudan a evaluar la succión del bebé, por ejemplo:
Reflejo de succión
1) Reflejo de succión: Mojar el dedo con leche materna, introducir el dedo en la boca del bebé lentamente, se debe valorar fuerza y ritmo. Desaparece a las 4 meses de edad.
Reflejo de búsqueda 
2) Reflejo de búsqueda: Se estimula con toques suaves, rápidos y finos alrededor de la boca del bebé, éste buscará el lugar en donde se empleo el estímulo, si es posible enguantar la mano que se utilice.
3) Reflejo de mordedura: Al estimular con el dedo la encía el bebé tiende a morder.
4) Reflejo nauseoso: Cuando se estimula la parte posterior de la lengua el bebé tiene una respuesta de nausea, reflejo de vomito.
5) Reflejos de apoyo y marcha: Si se mantiene al niño de pie, en contacto con el suelo, sosteniéndole firmemente con los brazos, se observa como se endereza y apoya los pies. En ese momento, si se le impulsa un poco, va adelantando alternativamente uno y otro pie, de forma semejante a la marcha. Ambos reflejos desaparecen a los 3 meses.
6) Reflejo de prensión palmar: Consiste en cerrar fuertemente la mano cuando se estimula la palma del bebé al presionarla con algún objeto. Desaparece a los 6 meses.
Reflejo de prensión palmar
Reflejo de prensión plantar 
7) Reflejo de prensión plantar: Consiste en cerrar los dedos del pie cuando se estimula el pulgar del pie del bebé al presionarla con algún objeto. Desaparece a los 9 meses.

8) Reflejo de brazos en cruz (Moro):Cuando el bebé oye un golpe fuerte o experimenta un inesperado cambio de posición, separa bruscamente los brazos, para después ponerlos sobre su pecho. Desaparece a los 6 meses.

Reflejo del Moro
9) Reflejo de Babinski: Si se le roza el empeine exterior de la planta del pie, de abajo hacia arriba, con un objeto duro, se abren los dedos del pie en abanico. Desaparece a los 12 meses.
10) Reflejo cervical tónico-asimétrico: Cuando la cabeza del bebé se mantiene rotada hacia un lado, al mismo tiempo, el brazo y la pierna correspondientes a ese lado cambian a extendidos y los otros permanecen flexionados. Desaparece a los 4 meses.


Principales problemas de succión

Confusión seno/chupón
El ejemplo típico de los problemas de succión producidos por una mala práctica de lactancia, es el de la confusión seno/chupo. 
En efecto, cuando un bebé amamantado toma leche del biberón como si succionara del pecho de su madre, es inmediatamente inundado por un mar de líquido. Esto lo obliga a disminuir el flujo de la leche echando su lengua hacia la parte posterior de la boca para evitar ahogarse. Sus labios se cierran sobre el chupo rígido y sus mandíbulas no tienen nada que hacer. La leche llega inmediatamente sin esperar un reflejo de eyección. 
Si enseguida él amamanta de la misma manera que come del biberón (lengua al borde del pezón en vez de estar debajo del seno, mejillas punzadas sobre el pezón), no obtiene casi nada de leche y en cambio hay un gran riesgo de provocar dolores y grietas en el pezón de su madre.

Plétora o congestión
A un comienzo tardío del amamantamiento o a amamantadas muy espaciadas y cortas. El seno se encuentra tan lleno y tenso, por lo tanto el bebé no alcanza a cogerlo en su boca.

Mala colocación del bebé en el seno
Cuando el bebé está muy lejos o debe voltear la cabeza para amamantar, no lleva el seno lo suficientemente profundo a su boca para que se desencadene un reflejo de succión eficaz. Como el bebé no succiona bien, no obtiene suficiente leche. Esto genera un círculo vicioso en donde la deficiente colocación del bebé al seno lleva a una pobre ingesta de leche por parte del bebé, quien entonces querrá comer con mucha frecuencia, lo que agrava la situación de los pezones de su madre. Se hace necesario, ante todo, corregir la colocación del bebé al seno. Lo demás vendrá por añadidura.

A continuación video donde se muestra una correcta posición de amamantamiento, que facilita la succión del bebé


Succión débil
Las razones más frecuentes, aparte de la prematurez, son las perturbaciones durante el período neonatal como hipoglicemia, hipoxia, ictericia, anestesia y analgesia de la madre durante el parto, incluida la epidural, así como la llamada inmadurez del sistema nervioso central.
 Estos niños, durante los primeros días y semanas (incluso los primeros meses, pero esto es raro) no alcanzan a coordinar suficientemente los movimientos de su lengua y mandíbulas para realizar una succión y deglución eficaz. Pasan a menudo "todo el día" en el seno, son muy tónicos o al contrario apáticos y dormilones, y amamantan con poca frecuencia.

Problemas de la lengua
Cuando se comprende cómo hace el bebé para succionar, se sabe que todo aquello que impida que la lengua se ponga en posición correcta debajo de la areola, puede causar problemas del amamantamiento.

a) Frenillo muy corto. Cuando este es el caso, el frenillo tira de la lengua e impide que la punta de ésta se sitúe correctamente, es decir debajo del pezón y la areola, y sobre la mandíbula.
 Cuando el examen del bebé confirma el hecho de que su lengua no puede cubrir, aún a veces ni siquiera alcanzar a la mandíbula inferior, la solución es cortar el frenillo. La mamá puede amamantar luego a su bebé, generalmente sin más problemas.

b) Lengua retráctil. La lengua esta mal situada, tirada hacia atrás y frota los lados de los pezones. La punta de la lengua puede herir de manera repetida la punta del pezón. En estos casos, la explicación es que el bebé nació con la lengua demasiado corta.

c) La lengua se enrolla hacia arriba. En estos casos, la lengua está claramente sobre el seno. La succión es claramente imposible y los pezones de la madre tienen el riesgo de sufrir, pues el frenillo frota el pezón y lo hiere.
Como en el caso precedente, estas posiciones anormales son frecuentemente resultado de la confusión seno/chupón, pero también se ven bebés que sufren alergias y utilizan la lengua para rascarse el paladar que les pica.

d)Reflejo de extrusión de la lengua
Se piensa generalmente que el reflejo de extrusión de la lengua es un mecanismo de supervivencia, destinado a sacar todo objeto que se ponga en la boca del bebé, a fin de evitar su inhalación. Este reflejo se dispara entre 4 y 6 meses, con la madurez de la motricidad oral, y explica por qué es tan difícil hacer tragar sólidos a un bebé pequeño: él rechaza con su lengua los alimentos introducidos en su boca.
Cuando el bebé sitúa su lengua sobre la mandíbula inferior para introducir el seno en su boca a fin de amamantarse, esto se considera un reflejo de extrusión normal. Este comportamiento se encuentra en el 97% de los recién nacidos; el 3% restante que no presenta este reflejo, tiene problemas de succión.

En todos los casos donde la posición de la lengua es incorrecta, se debe hacer una reeducación del bebé. Es suficiente hacer presión suavemente sobre el mentón durante la amamantada. Esto ayuda a la lengua a avanzar sobre la encía.

En los problemas de posición de la lengua, parece útil amamantar poniendo al bebé en una posición en que el mentón prácticamente toque su pecho, lo cual permite a la lengua retraerse y elongarse. La mamá puede fajar su bebé de manera que los hombros y la cabeza se dirijan hacia su pecho. Amamantar al bebé manteniéndolo sentado o en posición modificada de balón de fútbol, también puede ayudar.

Cierre de encías
Este reflejo que el bebé tiene generalmente desde el nacimiento, lleva al bebé a cerrar las encías sobre todo objeto que se introduzca en su boca. Esto lastimará los pezones, los cuales a menudo van a sangrar luego del amamantamiento.
Mientras se espera que este reflejo desaparezca espontáneamente, se puede distensionar al bebé con masajes, baños tibios, apoyar sobre el mentón durante el amamantamiento, etc.


Luego de esta revisión en detalle de todo lo que puede perturbar la succión de los bebés, es necesario repetir una y otra vez, que una buena conducta al amamantar, es decir practicar buena posición del bebé en el seno, no usar biberones ni chupones y amamantadas realmente según la necesidad del bebé, suprimirán, o más bien evitarán la aparición de la inmensa mayoría de los problemas de succión.


Problemas de succión, Dra. Mariana Colmenares, Pediatra-Consultora Certificada en Lactancia Materna

Referencias
LLLI. (13 de Febrero de 2008). Cuando la succión del bebé no es correcta. Retrieved 28 de Octubre de 2017 from la leche league international: http://www.llli.org/lang/espanol/ncvol13_1a_01.html

Evaluación del niño y detección de problemas de succión y deglución. (n.d.). Retrieved 28 de Octubre de 2017 from Lactancia materna.

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